Historia del Grupo Peregrinos .

EL GRUPO DE PEREGRINOS

1. ANTECEDENTES

* Cuando. el 9 de Mayo de 1.973, Pablo VI anunció la celebración del Año Santo, hacía varios meses que un grupo de antiguos Jóvenes de Acción Católica -que habían participado en la peregrinación mundial de la juventud a Santiago en 1.948, celebrada tras una intensa y prolongada preparación espiritual bajo la capitanía de Manuel Aparici- venía planteándose cómo hacer realidad, en la hora presente del mundo y de la Iglesia, el compromiso apostólico allí formulado.

* Este grupo, que tomó el nombre de «Grupo de Peregrinos» y al que muy pronto se unieron otras muchas persona de uno y otro sexo

-adultos y jóvenes.sacerdotes, religiosos y seglares-encontró en la llamada del Papa la orientación clara y precisa que andaba buscando.

* Durante más de tres años, el Grupo de Peregrinos, que fué extendiéndose por numerosas diócesis españolas, vino reflexionando profundamente sobre todo

lo anteriormente expuesto, y difundiendo l a necesidad de promover un movimiento de espiritualidad peregrinante como respuesta al llamamiento del Santo Padre.

2. ACTIVIDADES (1.973-1.976)

* La Comisión permanente del Episcopado español autorizó, en Marzo d e 1.973, las actividades del Grupo de Peregrinos.

* A lo largo de estos años, y sin haber cristalizado aún en ningún tipo de organización, el Grupo desarrolló una intensa actuación:

– Se elevaron informes al Papa, al Nuncio de Su Santidad y a diversos organismos de la Santa Sede.

– Se visitó personalmente a la mayoría de los Obispos españoles, y a todos se les mantuvo constantemente informados de las actividades, publicaciones y evolución del Grupo.

– Fueron visitados, también, más de veinte prelados hispanoamericanos.

– Se mantuvo contacto frecuente con los 920 conventos de religiosas de clausura de España.

– Se celebraron 5 convivencias nacionales y 20 regionales diocesanas o de ámbito local; numerosos retiros. cursillos y reuniones de trabajo, así como vigilas, ultreyas y peregri naciones. Son de destacar las tres peregrinaciones de alcance nacional, a Guadalupe (1973). Roma (1.975) y Santiago de Compostela (1 .976).

– Se editaron y difundieron diversas publicac1ones -entre ellas un boletín mensual-. y otras están pendientes de edición o en fase de elaboración, se colaboró i n tensamente, en este campo, con el Comité Nacional del Año Santo.

* Finalmente, el Grupo d e Peregrinos en l a VI Convivencia nacional ( 1.977) dec1d1ó su constitución formal como una asociación, para el mejor logro de sus objetivos.

3. NATURALEZA Y FINALIDAD

* El Grupo de Peregrinos es una asociación de ámbito nacional, legalmente constituida, formada por católicos de cualquier edad, sexo, estado y condición

-tanto sacerdotes c:omo religiosos y laicos.  Se propone, de acuerdo con sus Estatutos, defender y fomentar los valores permanentes -humanos, éticos, sociales y religiosos- propios de toda sociedad cristiana.

* Quiere, consecuentemente, responder a la llamada del Papa en el Año Santo. Y  crea, para ello, órganos adecuados a través de los cuales busca:

a) Profundizar, mediante la oración y el estudio –de la Sagrada Escritura, los Santos Padres, la historia de la Iglesia, la vida y doctrina de los Santos y el Magisterio-, en el contenido de la espiritualidad peregrinante: sus fundamentos teológicos, sus consecuencias espirituales y sus aplicac iones Pastorales.

b) Impulsar -a partir de esa profundización interior y utilizando los diversos medios posi bles- el conocimiento, la vivencia y la difusión de la espíritualidad peregrinan te a todos los niveles: personal, comunitario y eclesial.

e) Promover, de esta manera, un movimiento colectivo de respuesta a la llamada del Papa, actuando dentro de .él como un órgano de servicio.

MOVIMIENTO «PUEBLO DE DIOS EN MARCHA»

1. CONCEPTO

* PUEBLO DE DIOS EN MARCHA es un movimiento que. fundamentado en la espiri tualidad que se deriva del carácter peregrinante de la Iglesia, quiere responder al llamamiento del Papa en el Año Santo, promoviendo la renovación, la unidad y la movilización apostólica del Pueblo de Dios.

2. CARACTERISTICAS

* Es un movimiento espiritual, no organizativo. No se  trata de una nueva asociación u organización en la Iglesia; es fundamentalmente un movimiento doctrinal, ascético y pastoral .

* Es un movimiento eclesial. No es, pues, un movimiento exclusiva o preferente seglar, sino que está abierto a todos los miembros del Pueblo de Dios; se desarrolla preferentemente en las Comunidades eclesiales.

* Es un movimiento de respuesta al llamamiento del Papa Pablo VI. Pretende conseguir los objetivos fijados por el Pontífice al movimiento espiritual del

Año Santo, buscando la renovación de la Iglesia según los criterios directivos y la dinámica interna que el Santo Padre señala.

3. DINAMICA DEL MOVIMIENTO

» Es la trazada por el Papa bajo el lema «Renovación y Reconciliación»:

a) La renovación personal es el objetivo básico Y primordial. «Es necesario -d ice Pablo VI- rehacer al hombre desde dentro». «Debemos tender sobre todo a una renovación interior». «Quisiéramos que este aspecto personal e interior de esta gran empresa espiritual iniciada ahora encabezase todos los programas» (30).

b) Esta renovación supone una íntima reconciliación con Dios. «Nos proponemos la renovación del hombre y su reconciliación con Dios, hechos éstos que se realizan, sobre todo, a un nivel de profundidad, en el sagrario interior donde la conciencia está llamada a realizar su conversión o ‘metanoia’, mediante la fe y la penitencia, y a buscar la plenitud de la caridad» .

e) «La Iglesia sabe perfectamente que solo de esta operación interior puede surgir también la reconciliación entre los hombres» .

d} Pero no basta la renovación personal. Se precisa también la renovación comunitaria, «tanto dentro como fuera, a ser posible, de la Iglesia católica» Por eso, «la Iglesia se compromete a que la fuerza de la redención realizada por Cristo robustezca en los fieles, en las diócesis, en las parroquias, en las comunidades religiosas y en los demás centros de vida cristiana y  apostolado, así como en las Iglesias hasta ahora separadas de nosotros, los vínculos de la fe y caridad en la sangre de Cristo» .

Y esta renovación de la comunidad supone:

-la renovación personal de sus miembros;

– la reconciliación y la unidad i nterna de la propia comunidad;

-su revital ización, a impulsos de «una inspiración nueva y profunda»

– su apertura hacia las otras comunidades, en busca de u na plena integración eclesial.

e) Podrá producirse, así, la renovación de la Iglesia en sus comunidades básicas -la diócesis y la parroquia- y, con ella, la movilización apostólica del Pueblo de Dios en una acción comunitaria, coordinada y concorde (36). capaz de hacer realidad

en la mentalidad y e n las costumbres –como quiere el Papa- el gran programa del Concilio

f) De este modo, la Iglesia, renovada y plenamente reconciliada con Dios, contribuirá más eficazmente a la renovación del mundo, a la reconciliación

entre los hombres «como dimensión social del nuevo pacto de alianza que debe abrazar todos los sectores y niveles de la vida, en las relaciones entre los individuos, familias, grupos, clases, naciones, para llegar a ser fermento de paz y de unidad universal, en la medida en que ello es posible a la fragilidad humana y a la imperfección de las instituciones terrenas» .

g) «Nos parece -dice Pablo VI- que los dos capítulos propuestos por este programa, renovación Y reconciliación, pueden resumir las esperanzas Y los propósitos para la vida de la Iglesia que deseamos presagiar para los años de lo que resta de siglo,

que todavía tenemos delante. Y no para la vida de la Iglesia solamente, sino del mundo, del cual la Iglesia se distingue y al que debe servir»

4. FINES

El movimiento PUEBLO DE DIOS EN MARCHA tiene, pues, como fines:

1) Despertar en las conciencias cristianas la necesidad de responder, individual y colectivamente, a la llamada de Dios a la santidad.

2) Suscitar, por tanto, una respuesta positiva a esa llamada que, a través del Vicario de Jesucristo, nos convoca a un profundo y duradero movimiento espiritual de renovación y reconciliación en la Iglesia y, por ella, en el mundo.

3) Promover, por medio de una espiritualidad peregrinante, y de acuerdo con las directrices del magisterio pontificio:

– la renovación personal y comunitaria, que nos lleve a una sincera reconciliación con Dios y con los hermanos;

 -la unidad eclesial, a los distintos niveles;

– la movilización apostólica del Pueblo de Dios, para hacer realidad el gran programa pastoral del Concilio.

5. MEDIOS

* Para alcanzar sus fines, PUEBLO DE DIOS EN MARCHA utiliza los siguientes medios:

1) ORACION.

Dados los fines eminentemente espirituales que persigue el movimiento, su primer y principal medio para alcanzarlos es la oración. Por eso será necesario:

a) Fomentar l a oración,

– promoviéndola, tanto individual como comunitariamente, en toda persona o grupo que quiera vivir y difundir la espiritualidad del movimiento;

– estimulando la participación consciente y activa en las celebraciones litúrgicas;

– procurando la formación de Grupos de Oración.

b) Confiar en ella, apoyándose

– en los movimientos de espiritualidad y en las asociaciones que tengan como finalidad específica la oración:

– en la ayuda espiritual de las comunidades de vida contemplativa;

– en el dolor, ofrecido a Dios, de cuantos sufren tlsica o moralmente:

– en las oraciones y sacrificios de los niños y de l a gente de fe humilde y sencilla.

2) ESTUDIO .

Para llegar a profundizar en el conocimiento y vivencia de la espiritualidad peregrinante es preciso que cuantos se incorporen al movimiento alcancen una adecuada formación doctrinal, espiritual y apostólica, de acuerdo con sus posibilidades y circunstancias. Para .e l l o es imprescindible el estudio. En este sentido es necesario:

a) Fomentar el estudio, personal y colectivo, de

-las Sagradas Escrituras,

 -la historia de la Iglesia,

– la vida y doctrina de los Santos,

-el Concilio Vaticano 11,

-el Magisterio pontificio,

– las orientaciones pastorales de la Jerarquía.

b) A este fin, buscar la orientación y la ayuda de las personas e instituciones especializadas en el estudio y d i fusión de estas materias y, en general, de la espiritualidad cristiana.

3) TESTIMONI O

Si la oración es la fuerza principal del movimiento, y el estudio es el medio indispensable para la formación de cuantos a él se incorporan, para difundir su espiritualidad es i imprescindible el testimonio.

a) Testimonio de vida;

procurando hacer realidad en todo l u gar, momento y circunstancia -en l a familia, en l a profesión. en el ambiente. e n l a sociedad, en la Iglesia- el compromiso cristiano, en sus dos dimensiones inseparables, el amor a Dios y el amor a los hermanos.

b) Testimonio de palabra:

transmitiendo oralmente y por escrito, «a tiempo va destiempo, con la mayor comprensión y competencia posible» (40), el mensaje evangélico y l a espiritualidad que

de él se deriva.

e) Testimonio de unidad:

– haciendo realidad l a voluntad del Maestro de que todos seamos uno para que el mundo crea que Él es el enviado del Padre ; viviendo -con un mismo pensar, un mismo sentir y un mismo obrar – una sola fé, una única esperanza y una misma caridad: la Caridad de Cristo que nos urge a todos.

4) ACCIONES GENERALES DE DIFUSION.

El movimiento PUEBLO DE DIOS EN MARCHA utiliza los medios anteriormente indicados, y promueve la difusión de su ideario, a través de u n a serie de actividades de todo género, que real iza según las circunstancias y posibilidades. Por vía de ejemplo, pueden enumerarse las siguientes:

a) Reuniones de grupos reducidos, dedicados a la oración y a la reflexión, al estudio, al mutuo conocimiento y al diálogo, a la difusión de ideas, etc., tales como:

– ejercicios, -retiros,

-jornadas de estudio,

-cursillos,

– convivencias,

-encuentros,

-charlas de difusión …

b) Actos generales, como

-vigilias,

– actos penitenciales,

-celebraciones de l a palabra,

-actos eucarísticos,

-actos marianos,

-Ultreyas,

– actos de difusión . ..

e) Utilización de los medios de comunicación social:

-publicaciones,

-prensa,

-radio,

– televisión . . .

5) ACCIONES ESPECIFICAS DE PROFUNDIZACION.

Son los medios más sistematizados que utiliza el movimiento, específicamente orientados a profundizar en la espiritualidad peregrinante y en las consecuencias que de e l l a se derivan e n orden a la renovación, la unidad y la movilización

apostólica del Pueblo de Dios. Son los siguientes:

a) Ejercicios de espiritualidad peregrinante.

– Van dirigidos a toda clase de personas (de cualquier edad, sexo y condición), en grupos homogéneos o mixtos. Buscan, en u n ambiente de oración y silencio,

el descubrimiento y la interiorización del contenido d e l a espiritualidad peregrinante; tratan de ser el arranque de una profunda renovación personal y comunitaria.

b) Convivencias eclesiales.

-Reúnen a grupos, más o menos numerosos, de militantes de los d iversos movimientos y asociaciones de una comunidad eclesial (que, a poder ser, hayan realizado ya ejercicios de espiritualidad peregrinante). En un cl i m a de oración, reflexión en común y amistad fraterna, estas Convivencias tratan de hacerles sentir l a necesidad de unirse, complementándose y enriqueciéndose mutuamente, para dar una respuesta colectiva al llamamiento del Papa; pretenden ser fermento de unidad, espiritual y apostólica, en l a comunidad eclesial.

e) Jornadas apostólicas.

– Se realizan por un grupo cualificado de personas –los pastores y responsables más representativos de la comunidad eclesial, ya sea a nivel diocesano o parroquial-.

En ellas. manteniendo la primacía de la oración, se examinan los problemas concretos existentes en el orden pastoral y. tras hacer un recuento realista

de las fuerzas. tanto espirituales como apostólicas, de que se dispone, se planea una acción pastoral conjunta, en la que participen los diferentes miembros, grupos y asociaciones , dentro de la unidad de misión de la comunidad

y la diversidad de ministerios propios de cada uno de ellos. Estas jornadas quieren provocar una verdadera movilización apostólica del Pueblo de Dios.

d ) Cursillos de peregrinos.

Están destinados a aquellos miembros del Pueblo de Dios que se sientan llamados a colaborar. con mayor dedicación, en la promoción y desarrollo del movimiento.

Estos cursillos se caracterizan por la Intensidad de la oración y la profundización en el estudio de la espiritualidad peregrinante y de los métodos prácticos de la difusión del movimiento. Su fin principal es el de suscitar vocaciones al Grupo de Peregrinos Y a sus organos de promoción y servicio del movimiento PUEBLO DE DIOS EN MARCHA.

6) PRACTICA DE LA PEREGRINACION.

La peregrinación, rectamente entendida y practicada, es una manifestación externa de nuestro peregrinaje interior. al tiempo que ocasión favorable e instrumento eficaz de pastoral. Por eso es un medio especialmente utilizado por el movimiento PUEBLO DE DI·OS EN MARCHA. Pero una verdadera peregrinación:

a) Es «la expresión, la ocasión y como la síntesis» de la penitencia cristiana . Por eso:

_ ha de ser algo «muy diferente de una excursión turística»

_ ha de tener «el significado que ha tenido siempre en la ascética cristiana, de verdadero recorrido espiritual, efectuado por motivos de piedad y de expiación» (4

_ ha de ir «acompañada no solo de de la oración Y penitencia sino también del ejercicio de la caridad fraterna, q􀀅e es una clara demostración del amor de Dios»

b) Tiene que ser vivida con este sentido en sus tres fases:

– preparación, con una adecuada mentalización de los peregrinos sobre los fines y el espíritu de la peregrinación, y un plan de preparación encaminado a conseguir que el peregrino se sienta ya espiritualmente en marcha; – realización, viviendo el desarrollo de la peregrinación en la oración y el recogimiento, la austeridad y el espíritu de sacrificio, la caridad en el servicio a los hermanos, y en un clima de alegría , nacida de la experiencia del amor fraterno entre los peregrinos;

– continuidad, procurando que permanezcan, a través de un conveniente plan espiritual y apostólico, los frutos de la peregrinación, la cual no ha de ser considerada nunca como una meta, sino como la iniciación de una nueva etapa, tanto en el terreno personal como comunitario.

6. ESTRUCTURA

* PUEBLO DE D I OS EN MARCHA no es ninguna organización ni asociación, sino un movimiento de naturaleza espiritual y ámbito eclesial . Trata de infundir, en el cuerpo mismo de la Iglesia, una espiritualidad que renueve, que una y que movilice e n una acción conjunta a los· distintos miembros, grupos, movimientos,

Asociaciones, comunidades e instituciones del Pueblo de Dios. Por eso, el movimiento se llama y quiere ser, solamente, «Pueblo de Dios en marcha». Sus verdaderas estructuras son, pues, las propias estructuras de la Iglesia.

* Sin embargo, se precisa l a existencia, dentro de él , de órganos promotores que, al servicio del Pueblo de Dios, velen por la pureza del ideario del movimiento, trabajen específicamente en el cumplimiento de sus fines, e impulsen coordinadamente su desarrollo y expansion. Estos órganos, creados por el Grupo de Peregrinos y puestos al servicio de la Iglesia, son los Secretariados de «Pueblo de Dios en Marcha».

* La incorporación al movimiento, tanto a nivel personal como comunitario, no supone, pues, ninguna determinada formalidad: se trata sólo de querer, sincera y comprometidamente, vivir y difundir la espiritualidad peregrinante, y contribuir a que el Pueblo de Dios, renovado y unido, camine hacia los objetivos marcados por el Papa.

7. PROYECCION

* P U EBLO DE D I OS EN MARCHA proyecta la espiritualidad peregrinante y difunde la i dea de una respuesta colectiva al llamamiento del Papa, a todos los niveles, tanto personales como comunitarios, a través de las actividades de las personas, grupos y entidades que se van incorporando al movimiento.

* Sin embargo, su plena realización como acción conjunta del Pueblo de D i os, sólo puede darse en una «Comunidad de comunidades», como son la diócesis y la parroquia, donde es posible vivir la «unidad de misión en la diversidad de ministerios» que es propia de la Iglesia.

En efecto. como dice el Concilio: «La parroquia ofrece modelo clarísimo del apostolado comunitario, porque reduce a unidad todas las diversidades humanas que en ella se encuentran y los inserta en la universalidad de la Iglesia» .

De la misma manera. en la diócesis, «de la que la parroquia es como una célula» , ha de fomentar se «la coordinación e íntima conexión de todas las empresas e instituciones -catequéticas, misionales,

CONCLUSION ANTE UN GRAN PROGRAMA PASTORAL

Recién clausurado el Año Santo, Pablo VI nos interrogaba:

«Y ahora, ¿qué se hace? «El mismo nos respondía:

«Un nuevo periodo de intensa actividad religiosa y pastoral se abre inmediatamente para todos nosotros, que queremos permanecer atentos a los ‘signos de los tiempos’, y que, ante todo, queremos valernos de las gracias y de los propósitos del Año Santo para dar impulso a una nueva y más fervorosa fase de la vida eclesial»

E l propio Santo Padre nos señala el documento clave para entender y real izar este gran programa pastoral al que nos convoca:

«Un documento que publicamos justamente al final del Año Santo, el 8 de Diciembre de 1.975, dedicado a la ‘evangelización del mundo moderno􀂯 Este documento procede del Sínodo de los Obispos de 1.974,resume y coordina su desarrollo, y transmite sus ideas a toda la Iglesia, para interesar el fervor suscitado por el Año Santo en un renovado, orgánico e intenso esfuerzo de evangelización» .

Porque «Todo nos dice que nos encontramos en una hora grande y decisiva, en la que se necesita tener el coraje de vivir con los ojos abiertos y con los corazones

impertérritos’ «Es necesario no tener miedo para comenzar de nuevo, desde el principio, la complicada y extenuante misión de la evangelización» .

Un gran programa pastoral ante nosotros. Una nueva llamada del Vicario de Jesucristo. Ojalá nos encuentre ab iertos a su escucha, dispuestos al seguimiento. Y as( se hagan realidad los deseos y la consigna del Papa:

«Ojalá que el mundo actual -que busca a veces con angustia, a veces con esperanza- pueda as( recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en si mismos, la alegría de Cristo y aceptan consagrar su vida a la tarea de anunciar el reino de Dios y de implantar la Iglesia en el mundo».

«Este es, Hermanos e hijos, el grito que brota de nuestra alma, como un eco de la voz de nuestros Hermanos reunidos en la 111 Asamblea general del Sínodo de los Obispos. Esta es la consigna que Nos queremos dar al final del Año Santo,· que nos ha permitido percibir mejor que nunca las necesidades y expectativas de una multitud de hermanos, cristianos o no, que esperan de la Iglesia la Palabra de salvación».

«Que la luz del Año Santo, que ha brillado, en las Iglesias particulares y en Roma, para millones de conciencias reconciliadas con Dios, pueda difundirse igualmente después del Jubileo mediante un programa de acción pastoral, del que la evangelización es el aspecto fundamental y se prolongue a lo largo de estos años que preanuncian la vigilia de un nuevo siglo, Y la vigilia del tercer milenio del cristianismo».

Depositemos, con el Papa, estos deseos «en las manos y en el corazón de la Santísima Virgen, la Inmaculada».

«En la mañana de Pentecostés Ella presidió con su oración el comienzo de la evangelización bajo el influjo del Espíritu Santo. Sea Ella la estrella de la evangelización siempre renovada que la Iglesia, dócil al mandato del Señor, debe promover y realizar, sobre todo en estos tiempos difíciles pero llenos de esperanza»

COMIENZA LA ASOCIACIÓN PEREGRINOS DE LA IGLESIA

 

Pimera acta con objeto de la constitucion de la nueva asociacion con el nombre de ;ASOCIACION DE PEREGRINOS DE LA IGLESIA