
MANUEL
APARICI,
SIENDO
HOMBRE DE SU TIEMPO,
ES, A LA
VEZ, ACTUAL
Los Peritos Teólogos en su informe, fechado el 8
de diciembre de 1996, Fiesta de la Inmaculada Concepción, afirman que se
puede aplicar a 1996 cuanto Manuel Aparici decía que se debía hacer en 1952:
«Cooperar con la gracia para hacer de España
y todo lo Hispánico Vanguardia de Cristiandad ...
»Ahora hay que hacer lo mismo:
»1.- Dirigentes
santos, enamorados de Cristo cuyo lema real de vida sea “Sitio”.
»2.- Jóvenes de
Acción Católica que descubran la gracia santificante como el tesoro
escondido en el campo de su vocación al apostolado seglar ... »
Más adelante dicen
:
«Manuel Aparici Navarro es un hombre de su
tiempo. El amor a la Iglesia nace en el corazón de Manuel Aparici bajo el
impulso de su amistad con Jesucristo. Es el peregrino que quiere abrir
camino en una Iglesia peregrina
en medio del mundo, considerada sacramento de salvación para todos los
hombres. Su visión universal del misterio de salvación, es su gran
preocupación; tienen especial mención los pueblos Hispanoamericanos que
esperan la gran cruzada de evangelización.
»Como se puede ver en sus escritos hay un
apasionado sentimiento y servicio de la Iglesia concreta y peregrina de esta
tierra; pero también con una gran visión de futuro. De ahí que cuando leemos
la Carta Apostólica «Tertio Millennio Adveniente» de Juan Pablo II
también podríamos decir con certeza que esta afirmación fue su gran
inquietud:
»“En el camino de preparación a la cita del 2000
... El tema de fondo es el de la evangelización, mejor todavía, el de la
nueva evangelización ... nacen de la visión conciliar de la Iglesia, abren
un amplio espacio a la participación de los laicos, definiendo su específica
responsabilidad en la Iglesia, y son expresión de la fuerza que Cristo ha
dado a todo el Pueblo de Dios, haciéndolo partícipe de su propia misión
mesiánica: profética, sacerdotal y regia.
» ... La preparación del jubileo del Año 2000 se
realiza así en toda la Iglesia, a nivel universal y local, animada por una
conciencia nueva de la misión salvífica recibida de Cristo. Esta conciencia
se manifiesta con significativa evidencia en las exhortaciones postsinodales
dedicadas a la misión de los laicos, a la formación de los sacerdotes, a la
catequesis, a la familia, al valor de la penitencia y de la reconciliación
en la vida de la Iglesia y de la humanidad y, próximamente , a la vida
consagrada”
.
»Todas estas afirmaciones que hace su Santidad
el Papa Juan Pablo II, en su Carta Apostólica, son actitudes asumidas y
realizadas por Manuel Aparici inspirado en la escucha atenta y respetuosa al
Magisterio de la Iglesia promulgado por los Pontífices, entre ellos: Pío XI
y Pío XII.
»Por ello, precisamente, en el momento de
aportar nuestro informe sobre el Siervo de Dios, cabría insistir en que, a
pesar de ser un hombre de su tiempo, su actualidad para la Iglesia
no ha decrecido en esta difícil coyuntura de finales de siglo.
»Sí, Aparici, siendo hombre de su tiempo, es, a
la vez, actual por la urgencia con que nuestra sociedad necesita de esa
“Vanguardia de Cristiandad” que en aquellos años de guerra y postguerra él
alentó ...
»La actitud de Manuel Aparici, en este aspecto
como en otros, se inspiró siempre en la escucha atenta y acogida generosa de
las directrices del Magisterio de la Iglesia. Directrices que condujeron al
compromiso de «Cristiandad ejemplo», compromiso que desde entonces movería
la peregrinación a Santiago. A punto de celebrar el 50 aniversario de
aquella magna concentración juvenil a los pies del Apóstol de los
Peregrinos, constatamos cómo la actual llamada de Juan Pablo II a la Nueva
Evangelización coincide con ese Ideal Peregrinante, del cual Manuel
Aparici es modelo acabado y actualísimo ...
»Su anhelo ferviente de ser sacerdote y
sacerdote santo, es-te ideal, lo vamos descubriendo a lo largo de todos sus
escritos ...
»Concluimos afirmando que en toda su existencia,
Manuel Aparici Navarro se entregó a un verdadero proceso de santificación
...
»He aquí la figura de un gran Siervo de Dios,
digno de imitarse en todas sus virtudes, especialmente en estos tiempos en
que la Iglesia a las puertas del Tercer Milenio nos pide por medio de Su
Santidad Juan Pablo II ser constructores de la Civilización del Amor, en el
compromiso de una Nueva Evangelización: nueva en su ardor, nueva en sus
métodos y nueva en su expresión».
Por su parte, los testigos afirman que
los planteamientos del Siervo de Dios Manuel Aparici siguen siendo válidos
hoy en todo a pesar del tiempo transcurrido. ¡Absolutamente en todo! Ni una
sola idea, ni uno solo de los planteamientos dejan de ser actuales: el
concepto de Iglesia Cuerpo Místico de Cristo, Pueblo de Dios que peregrina
en el mundo hacia el encuentro del Padre, y la figura de la Iglesia Reino de
Dios que crece y se renueva en santidad, la noción de apostolado seglar, la
espiritualidad peregrinante la corresponsabilidad en la Iglesia, etc.
Y el Postulador de la Causa de Canonización
ratifica que todo ello se puede aplicar hoy.