
VOCACIÓN Y MINISTERIO SACERDOTAL
(1941 –
1959)
Siendo seglar anota en su Diario a
primeros de noviembre de 1931: «A santificarme es
preciso. Únicamente siendo yo santo podré santificar a los demás».
Años más tarde, siendo seminarista, escribe:
–
«El mundo confía en España, espera que ella dé la Cristiandad ejemplo, que
he predicado … y es así, que no es posible sin sacerdotes santos, luego ya
sé cual es mi deber».
Y próxima su ordenación sacerdotal anota en su
Cuaderno:
–
«Ser sacerdote santo o no ser sacerdote» ...
«Todo mi hombre viejo
muerto para que sólo viva Cristo en servicio de la caridad sacerdotal».
–
«¡Para qué quiero la vida sino he de ser sacerdote santo!».
Y este
anhelo es constante en su vida. Ya «en el Seminario, entre los
seminaristas que más le trataron, tenía fama de santidad, y esto se oía en
comentarios: “Aparici es un santazo”»
.
GÉNESIS DE SU VOCACIÓN
SEMINARIO
ORDENACIÓN SACERDOTAL
SU ESTANCIA EN SALAMANCA
CONSILIARIO NACIONAL
CURSILLOS DE CRISTIANDAD
CESA EN LA CONSILIARÍA POR
GRAVE ENFERMEDAD
SACERDOTE LIMOSNERO
SACERDOTES Y SEMINARISTAS.
SU GRAN PASIÓN
HOMENAJE A LOS MÁRTIRES DE LA
JUVENTUD DE ACCIÓN CATÓLICA
