
SU FIGURA A LA LUZ DE
LOS OBISPOS CONSULTADOS
Al solicitar la apertura de la Causa
de Canonización, el entonces Arzobispo de Madrid–Alcalá, Cardenal D. Ángel Suquía Goicoechea, después de afirmar que el Siervo de Dios Manuel Aparici
falleció en olor de santidad, le dice a su Emma. Rvdma. Cardenal Angelo
Felici, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos:
«Consultados los señores Obispos de
la región eclesiástica, así como los que conocieron y trataron con el Siervo
de Dios, coincidieron en la oportunidad de la Causa
con términos altamente laudatorios por su ejemplar
labor de dirigente de la Juventud de Acción Católica y posterior actividad
sacerdotal en ese mismo campo de apostolado.
»Conocí a D. Manuel y pude admirar
su obra entre la juventud, así como su vida ejemplar y gran espiritualidad
en la dirección de jóvenes y sacerdotes, por lo que le hacen merecedor de
los más grandes elogios. Puedo asegurar a Vuestra Eminencia Reverendísima
que la fama de santidad del Siervo de Dios está viva en la Archidiócesis y
también difundida en otros pueblos y regiones
.
»En mi opinión, no existe duda sobre
la oportunidad de su Canonización. Sus virtudes, que todos admiraron, su
ilimitada dedicación al apostolado, su fe inquebrantable en la Divina
Providencia, arrastraron a muchos jóvenes a seguir su ejemplo e incluso a
abrazar el sacerdocio
,
llegando algunos al Episcopado»
.
– «Estimo seriamente –afirma Mons.
Maximino Romero de Lema– que esta Canonización será provechosa para la
Iglesia, ejemplo para la juventud y para los sacerdotes. Como Presidente de
la Juventud de Acción Católica, su vida fue siempre ejemplar. Y los años de
su sacerdocio estuvieron marcados por una espiritualidad profunda, con mucho
sufrimiento»
.
«Muchísimos católicos españoles y muchos hombres
de buena voluntad conocieron directamente o han oído hablar de D. Manuel ...
»De sus virtudes humanas, cristianas y
sacerdotales en grado heroico huelga insistir. Son de sobra conocidas. Y lo
mismo cabe decir de su santa muerte, que sobrevino tras larga y penosa
enfermedad, vivida con temple espiritual de santo, en agosto de 1964.
»Sería un gran bien para la Iglesia y para el
mundo el reconocimiento de la santidad en hombres como éste. Particularmente
en los tiempos presentes, cuando urge revitalizar la Acción Católica, habida
cuenta de la falta de ardor y del debilitamiento de la conciencia misionera
en no pocos espíritus de la Iglesia.
»Vivimos tiempos recios. La
conciencia cristiana de los seglares se ha desarrollado mucho en lo que se
refiere a la colaboración con la Jerarquía en tareas intraeclesiales, pero
se nota un absentismo preocupante en la presencia cristiana seglar en los
distintos ámbitos de las realidades temporales, lo que ya fue señalado por
el Papa en la exhortación pastoral y apostólica postsinodal Christifideles
laici.
»¿No es, además, D. Manuel un ejemplo a imitar
por los sacerdotes seculares diocesanos?
»En ambos sentidos es importante la
Canonización ... de este gran varón cristiano y apostólico. Supondría un
fuerte aldabonazo para el despertar de la conciencia del sacerdote y del
laico en la Iglesia»
.
– « ... Manuel Aparici ... fue un laico
ejemplar, que en sus años de Presidente de la Juventud de Acción Católica
dio un impulso definitivo a la Acción Católica juvenil comprometiéndola a
fondo con Jesucristo y su Iglesia. Su ejemplo personal supuso no sólo el
avance definitivo del apostolado seglar en España, sino que influyó en la
aparición de numerosas vocaciones sacerdotales y religiosas en todo el país,
y entre ellas la mía.
»De su testimonio cristiano y apostólico yo
subrayaría el valor que dio siempre a la oración, practicada diariamente por
él durante varias horas, su servicio a la Iglesia, a la que quería
apasionadamente, y su espíritu jerárquico, que tanto bien hizo a seglares y
sacerdotes.
» ... Su conclusión favorable, [la de su Causa
de Canonización] harán un gran bien al pueblo cristiano y a tantas personas
que le conocieron y se animaron a seguir sus pasos»
.
– « ... Siendo yo ya
sacerdote, no dejé de seguir su trayectoria vocacional y cristiana …
»Sería un estímulo para la juventud
actual conocer la figura de Manolo, en aquel contexto e incluso con todas
las connotaciones patrióticas que lo religioso tenía por aquellos años
. Porque, en medio de todo ello, lo que sobresalía
era la fe, la oración, la esperanza de renovación de la Iglesia en nuestra
nación y particularmente de una juventud que, gracias a Manolo y a tantos
otros jóvenes apóstoles, supo dar a la Iglesia muchos y excelentes
sacerdotes y Obispos»
.

Mons.
Manuel Ureña Pastor. Entonces Obispo de Alcalá de Henares, en la
actualidad Obispo de Cartagena–Murcia.